Hoy quiero compartir brevemente el recuerdo de unas tierras y unas aguas en los confines de Inglaterra, lindando con Escocia. Unos lugares que sirven de retiro estival a muchos británicos y que permiten vivir esos nuevos tiempos y espacios que son la esencia del viaje, de cualquier viaje. Entre los antiguos muros de Adriano y Antonino Pio que se convirtieron, pasado el tiempo del Imperio Romano para el que sirvieron de límite frente a los pueblos pictos, en símbolo del límite a su vez de las duras tierras norteñas, está enclavado el condado de Cumbria cuya capital, Carlisle, es buen ejemplo de tantas pequeñas y poderosas ciudades británicas cargadas de historia y de un presente muy activo. Entre Carlisle y Lancaster, hermoso exponente vivo de las férreas tradiciones inglesas y de sus civilizadas consecuencias, se encuentra Kendal, la pequeña ciudad de la que parten las rutas que recorren el parque natural del Distrito de los Lagos. Pasear por la orilla del río Kent a...


Muy bueno tu 'foto-blog'.
ResponderEliminarMuchas gracias, Blas. Un pequeño resumen de mi viaje más reciente.
ResponderEliminarQue maravilla, Trans!!!!!!!!!Ese juego de luces y sombras, esas piedras "vivas".
ResponderEliminarSaludos
Sí, Igoa, allí estaban, vivas, entre Salamanca y Tras Os Montes.
ResponderEliminarGracias y saludos.
Portugal ha sido mi lugar de vacaciones preferido durante años. Lo adoro. Sencillamente porque es como estar en casa y tenemos mucho que aprender de los vecinos. Y solo por curiosidad, de momento "Kizomba". Mira si quieres videos de como se baila en Youtube y disfruta, mientras yo disfruto con esas fotos estupendas de la frontera que no existe. Obrigado
ResponderEliminarCoincidimos, amigo Carlos, en que en Portugal siempre se está como en casa y con algunas mejoras respecto a nuestra parte de la península.
ResponderEliminarGracias y saludos.