Con un poco de esfuerzo alegre iba viviendo yo mi vida. Me equivoqué sin pretenderlo y sin saberlo. No basta el recuerdo, se necesita la muerte para llegar hasta el lugar del abandono necesario e irrenunciable. *** Levanté una esquina de la parda alfombra del deseo y encontré bajo ella el color, era como un polvillo exquisito que quise tocar. De inmediato, la alfombra me envolvió y comenzó el sueño. *** La tiránica alegría del poder modela miseria. Es la falacia de la no intervención. *** Cuando se reflexiona, el músculo se carga de vida y la vista percibe nuevos e inútiles colores. *** Sin habla no habría nadie, sin sueño todos serían muertos. *** Si el mundo fuera una cesta la compañía de los otros serían los agujeros que dejan entre sí el entretejerse de las fibras que la componen. *** De rodillas ...
*** He visto mi cadáver He imaginado la no vida Lo incompleto se hizo completo La tristeza fue celebración Será Un momento de plenitud Una falta que aleja La posibilidad de lo que no termina Bendición del límite Atracción de lo abismal Suavidad de lo realizado Tiranía transitoria Fin que inicia Recuerdo con futuro Comienzo de la vida *** ¡Cadáver! ¿Qué haces ahí? ¿Quién llora? Los conozco a todos En el arrastrarse Hacia la fosa cenicienta Hay consuelo desesperanzado La nada todo lo espera Quien tiembla tiene futuro ¿Y tú, temblaste? En la sensación termina la pregunta Cadáver, eres yo ***