*** He visto mi cadáver He imaginado la no vida Lo incompleto se hizo completo La tristeza fue celebración Será Un momento de plenitud Una falta que aleja La posibilidad de lo que no termina Bendición del límite Atracción de lo abismal Suavidad de lo realizado Tiranía transitoria Fin que inicia Recuerdo con futuro Comienzo de la vida *** ¡Cadáver! ¿Qué haces ahí? ¿Quién llora? Los conozco a todos En el arrastrarse Hacia la fosa cenicienta Hay consuelo desesperanzado La nada todo lo espera Quien tiembla tiene futuro ¿Y tú, temblaste? En la sensación termina la pregunta Cadáver, eres yo ***
(Yo) he sido mis circunstancias, como le ocurre a cualquiera. El lugar de nacimiento, las características personales genéticas y aprendidas, la familia, la fortuna del entorno…. He jugado con ellas y ellas conmigo, como todo el mundo. Y he hecho algo más. Me he enfrentado a ellas; en muchos casos no he seguido sus indicaciones o los moldes que me proponían. He hecho cosas y tomado decisiones que iban en contra de mis circunstancias o me alejaban de ellas. Dedicarme a perder el tiempo ha sido quizá la más intensa de mis inadaptaciones. Unas veces perdiéndolo a ojos vista, otras perdiéndolo mientras lo ganaba en actividades que solo a mí interesaban en cada momento. Actividades improductivas, en el sentido económico, que he sentido como lo mejor que podía hacer y, en algunas ocasiones, como lo peor Ocasiones en que sin duda he perdido el tiempo, ocasiones en las que no he sabido salirme de sus imposiciones por arrepentimiento. Qué absurda s...