Ir al contenido principal

PEQUEÑAS CONFESIONES AUTÓNOMAS (1)

 


 

La mayor parte de mi vida he mantenido la vocación y el propósito de ser inútil. A pesar de esa circunstancia personal he de reconocer que en muchas ocasiones, e incluso manteniéndolo en el tiempo, he sido útil. Pero no quiero que se me malinterprete, uno no ha querido ser un inútil, pero sí inútil, de esa forma en que lo es el Universo, y nuestro planeta como una parte de él, con eso tan peculiar que se ha producido en esta roca húmeda: la vida; una vida que fue inútil o útilmente tan diferente a la nuestra hace millones de años e, incluso, hace diez mil años, sin dejar de ser eso mismo que le es propio, vida. En este contexto que uno mismo plantea, lo que sí ha conseguido uno es no ser un útil, fundamental apuesta que no lleva a ningún lado, salvo al contento personal y, quizá, a que la vida humana, la propia y la de los congéneres, no sea solo explotación desde unos hacia otros, aunque no deje de serlo puesto que la vida humana, desde nuestro (o mi) punto de vista contiene todas las posibilidades posibles, las útiles, las inútiles, e incluso las que somos incapaces de calificar.

Comentarios

Entradas populares de este blog

POSTRES

Levanté una esquina de la parda alfombra del deseo y encontré bajo ella el color, era como un polvillo exquisito que quise tocar. De inmediato, la alfombra me envolvió y comenzó el sueño. *** La tiránica alegría del poder modela miseria. Es la falacia de la no intervención. *** Cuando se reflexiona, el músculo se carga de vida y la vista percibe nuevos e inútiles colores. *** Sin habla no habría nadie, sin sueño todos serían muertos. *** Si el mundo fuera una cesta la compañía de los otros serían los agujeros que dejan entre sí el entretejerse de las fibras que la componen. *** De rodillas pensaba que el mundo era una fiesta. *** Visto lo evidente mejor apagar la luz.

SIN GÉNERO

  ¿Quién sabe más de la vida, el ángel o la esfinge? El ángel parece dominar la muerte, la esfinge parece olvidar que hay vida. Ambos poseen sabiduría, conocen más de lo que expresan, ambos mienten. Y ¿por qué habrían de mentir? La respuesta es sencilla, porque no son ni masculinos ni femeninos, su existencia parece proclamar la falta de necesidad del otro, y eso los llena de una limitación nada creativa, parece convertirlos en ideales mientras no son ninguna otra cosa que falsedad. Pero… hay mucha seducción en su falsedad, expresan lo imposible con una potencia humana que parece hablar de todo lo que nuestra mente es capaz de recrear sin ser capaz de crear, como hacen los sueños. El ángel ejecuta la falta de acción divina. La esfinge plantea el enigma que nadie es capaz de solventar. Sin el uno y sin la otra seríamos más libres pero menos poderosos, menos capaces de seguir inventando mitos que son realidades y realidades que no son más que mitos. Angel, esfinge,...

CUENTOS DEL MUNDO

ANTIGUA LLAMA Clopico, clopico. Sonaban las pezuñas sobre las piedras del empinado camino selvático. Clopico, clopico, no dejaban de sonar con el empuje que aquel ser esbelto y lanudo imprimía a sus patas, empeñado en ascender hacia hierbas mullidas, sabrosas, gracias al camino abierto por el inca e ignorado por el animal de cabeza orgullosa que, hace quinientos años, no sabía iba a ser el primero en disfrutar en soledad de la hierba que crecía tras el abandono obligado de la ciudad inacabada a los pies del Machu Picchu. AMOR HINDÚ Huele mi mano, amada. En Bengala el sudor es frío, no quiere al amor. Es el tigre quien se lleva el amor hacia el río. Sus patas húmedas arrastran las babas de los amantes públicos. Los amantes secretos no tenemos babas y apreciamos los afeites sin dote de la amada. ¿Quieres ser tú o quieres ser la vieja joven que se apolilla en el patio? Yo no sé nada, te amo aunque no te quiera. Huele mi mano, amada. BARRO AFRICANO Se acercaba e...