Lo sensible humano se podría definir como la relación que tiene nuestra realidad con el mundo, con los demás seres vivos, con los de nuestra especie, con las realidades pretendidamente inanimadas, con el aire que nos mantiene vivos, la tierra que nos sustenta y el agua que nos alimenta. Hasta aquí lo sensible se revela como una categoría que tenemos en común con el resto de seres vivos. Pero en nuestro caso, el humano, parece haber además algo especial, nuestra mente, esa materia que es capaz, a través del lenguaje, de dar forma a cualquier realidad posible hasta el punto de reinventarla o aparentar que es capaz de crear nuevas realidades. Transformamos lo sensible en sensibilidad gracias a nuestra mente, a la capacidad de simbolización que el lenguaje y la escritura nos ofrecen, y a esa incesante capacidad constructiva (y destructiva) que poseemos y que ha cambiado la faz de la Tierra. Y la sensibilidad, anclada en lo sensible, se desarrolla en nuestra mente sin dar la esp...
Gracias por estas delicias turcas, Trasin....
ResponderEliminarTe dejo un abrazo anínimo.
Soy Teo.
Gracias a ti, Teo, por acercarte hasta aquí y por ese brazo de amigo. Espero que hayas disfrutado.
ResponderEliminarGracias de nuevo y saludos.
Hola, Trans.
ResponderEliminarHe leído,en Google+, en mayúsculas, los títulos de cada una de las fotos, pensaba que te habías marcado una poesía libre, al ver el post aquí, en el blog, me ha sorprendido aún más.
Fántastico.
Gracias.
Saludos
Inma, me encanta que te haya resultado poético y que la sorpresa te inunde, como ocurre en Estambul.
ResponderEliminarGracias y saludos.
toda tu imaginación poética puesta en marcha iluminando esas delicias de fotografías, hasta la última a la que no le das nombre.
ResponderEliminarUn saludo Alfonso
¡Hola!
ResponderEliminarTanto este post como el anterior "Sinuosidades" tienen unas fotos magníficas que invitan a viajar y a disfrutar. Me gustan los dos posts por el contraste. Este con fotos monumentales, quizá en lo que más acaban fijándose los turistas. "Sinuosidades" con la vida cotidiana de la gente; la pescadería, la panadería, el barrio. A mí esto último es lo que más me gusta cuando viajo.
Enhorabuena por las fotos.
Muchas gracias por compartirlas.
Aurora, una ciudad tan maravillosa como Estambul activa la imaginación y todas las posibilidades humanas.
ResponderEliminarGracias y saludos.
Celeste, celebro sinceramente que lo hayas disfrutado. Verdaderamente Estambul es una mezcla impresionante de vida cotidiana, monumentalidad, naturaleza marina y posibilidades humanas que la convierten en mucho más que atractiva.
ResponderEliminarGracias y saludos.
Estimado Tras...viajero incansable...muchas gracias por estas delicias turcas que nos regalas en forma de magníficas fotografías. Un besito y dulce fin de semana
ResponderEliminarPues yo la nombraria "piramide se los suenos". Jajaja! Es que yo no paraba de probar tanta delicia...
ResponderEliminarTus fotos. Que decir? Solo agradecerte tanta belleza, que nos ilumina, que nos devuelve la esperanza.
Un abrazo
Agueda, hay tanta delicia de todo tipo en Estambul que es casi inabarcable. Y es un lugar fotogénico donde los haya.
ResponderEliminarGracias y saludos.
Igoa, me ha gustado mucho ese título para la fotografía: "pirámide de los sueños". Estambul nos permite soñar sin dejar de tener los pies en la tierra o en el agua.
ResponderEliminarGracias y saludos.
Un reportaje realmente delicioso. Gracias. Un abrazo. Mercedes.
ResponderEliminarPara iniciar mi recorrido 'blogger' (tambaleante), pones un 'post' sencillo de 'delicias turcas' pero de muy grandes imágenes, si, señor.
ResponderEliminarUn abrazo.
Mercedes, es una delicia tu visita.
ResponderEliminarGracias y saludos.
Hombre, Blas, bienvenido. Me ha gustado que haya coincidido tu vuelta "blogger" con tanta delicia que, como bien sabes, se encuentra en aquella ciudad inabarcable.
ResponderEliminarGracias y saludos.