Hoy quiero compartir brevemente el recuerdo de unas tierras y unas aguas en los confines de Inglaterra, lindando con Escocia. Unos lugares que sirven de retiro estival a muchos británicos y que permiten vivir esos nuevos tiempos y espacios que son la esencia del viaje, de cualquier viaje. Entre los antiguos muros de Adriano y Antonino Pio que se convirtieron, pasado el tiempo del Imperio Romano para el que sirvieron de límite frente a los pueblos pictos, en símbolo del límite a su vez de las duras tierras norteñas, está enclavado el condado de Cumbria cuya capital, Carlisle, es buen ejemplo de tantas pequeñas y poderosas ciudades británicas cargadas de historia y de un presente muy activo. Entre Carlisle y Lancaster, hermoso exponente vivo de las férreas tradiciones inglesas y de sus civilizadas consecuencias, se encuentra Kendal, la pequeña ciudad de la que parten las rutas que recorren el parque natural del Distrito de los Lagos. Pasear por la orilla del río Kent a...
















Una gozada enorme este recorrido visual y emotivo por tantos lazos entre lo uno y lo otro. Aunque lo mejor sea lo poco que le afecta a ninguno el paso del tiempo. Por lo menos a la mayoría. Es como decir; ahí queda eso y dispones de una vida para encontrarlo. Un placer.
ResponderEliminarSí, amigo Carlos, me encanta lo que dices, sin tiempo y toda la vida para encontrarlo. Muchas gracias.
EliminarTu belleza me acompano en la noche mas larga. Gracias.
ResponderEliminarY MI AMIGO EL ARBOL?
Por ahí anda, en todas partes, y asomando en algunos de estos recuerdos. Muchas gracias, amiga Igoa.
EliminarBellas instantáneas, amigo. Más parecieran visiones (de un raro 'especimen') que fotografías reales. Pero ......................................, allá tú.
ResponderEliminarAbrazos......
Parece que, a veces, amigo Blas, yo sea un raro especimen, qué le vamos a hacer. Muchas gracias.
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