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EL LIBRO DE LAS EMOCIONES (86)




OCTOGÉSIMO QUINTA EMOCIÓN
 
 
PÉRDIDA
 
 
Te fuiste con tanto ruido
Que no fui capaz de oírte
 
 
En el alma se me quedó una palabra por decir
Y ahora es ella quien me tortura
 
 
Al levantarme, al escuchar el silencio
Tengo algo para ti que no sé entregarte
Que tú no deseas y que yo invento cada día
Entre el ruido de la palabra que no sé decir
 
 
Echarte de menos es poca cosa
Desearte es demasiado cotidiano 
Huir de mí es tan fácil que lo hago cada minuto
 
 
Tus enseñanzas terminaron cuando el ruido cesó
Las mías no existen
Y el tiempo me reclama un orden
Que sé que no sé hacer realidad
 
 
Te fuiste con tanto ruido
Que el silencio, desde entonces, no sabe existir
 
 
¿DÓNDE?
 
 
Tanto vacío
Es alegría encarnada
Sin ella no hay brisa
Sin hueco no hay lugar
 
 
En el fondo
No queremos
Aunque el deseo
Marque el caminar
 
 
El plural que empleo
Es el anhelo de estar juntos
Aunque el porque
No dibuje la estela del andar
 
 
Busco y encuentro
Me ciego al hacerlo
Cuando el sol apaga
Lo que de posible tiene hablar
 
 
Vagar, querer ser
Estar como destino
Terminar al iniciar

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