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PAPELES PÓSTUMOS DE "ROJO" (LII)





No he podido, o sabido, encontrar otra forma de hacer pública mi penúltima novela que publicarla por entregas aquí.

Eso voy a hacer en los próximos días, un fragmento por día, en paralelo a mi página de Facebook:

https://www.facebook.com/independiente.trashumante

Su título es:

PAPELES PÓSTUMOS DE “ROJO” (copyright Alfonso Blanco Martín)

 

 (Quien desee tenerla y leerla completa, no tiene más que escribirme a trasindependiente@gmail.com, o por “messenger” en Facebook, y por 10 euros (gastos de envío incluidos) se la imprimiré y se la enviaré dedicada por correo)



***

 

Agotar el amor es la gran propuesta entre dos personas, la propuesta que no tiene salida, que solo puede llevar a la muerte lejana y natural, juntos, o a la muerte del amor, y unos prefieren dejarse morir con el amado, y otros prefieren dejar morir al amor. Ni unos ni otros lo saben de antemano, cuando se emparejan, por un tiempo ignoto y lleno de verdad, tan verdad que no les deja tomar la decisión de amar y vivir, o de vivir y amar, una decisión que es la vida misma y es sufrimiento. El laberinto, siempre el laberinto del amor nos atrapa y queremos que lo haga, un destino irrefrenable y nada plausible en una sociedad evolucionada.

 

9

 ¿Llegarán a reconocerse como enemigos, ellos, los que ven en el otro su propio futuro, un presente azul? Algún día quizá verán en la mirada del otro solo reproche, como si la propia vida no fuera justa a través del otro. Serán quizá más mayores y el peso del tiempo transcurrido lo transformarán en pequeños recuerdos de las penurias que pasaron juntos, ¿no habían sido delicias? No, ahora son recuerdos inasibles de no haberse dejado ser el uno al otro, de no haberse permitido vivir en plenitud mientras pensaban, y actuaban, como si la plenitud fuera el otro. El deseo será amargo y se llamará con otro nombre. Se les escapó la vida porque no sabían que era el descuento de la muerte, como les ocurre a todos. Y ellos no tendrán siquiera el consuelo de quedarse juntos porque optaron, hace muchos años, cuando la juventud les impedía ver, por ser ellos mismos, por no saber que eran nada más y nada menos que uno más entre muchos, parte de una cadena alimenticia de la insatisfacción que ha hecho crecer a la humanidad y perder por el camino la posibilidad de ser.

 

(Continuará)

 

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