Ir al contenido principal

Entradas

DESEO

Una de las causas de dedicarme a escribir y fotografiar, aparte de mi curiosidad e interés por la vida y por la muerte y el afán por comunicarlo, es ser apreciado, denostado, querido, criticado, olvidado o recordado por lo que escribo y expongo.

Deseo que no sea lo importante, en mi caso, para los otros, si he nacido en Rumanía o Paraguay, si me llamo José o Alfonso, si soy solitario o bullanguero, si hablo diversas lenguas o una a medias, si la belleza me puede o yo puedo con ella, si sé cocinar o me disgusta el hígado, si soy friolero o caluroso, si el amor me ha visitado o yo a él, si me asusta más la ceguera o la sordera, si he aprovechado las oportunidades o no he sabido echarme en los brazos de la fortuna, si sé leer o miro letras, si la luz es mi anhelo o aspiro a lo negro, si juzgo o prejuzgo, si el regalo de la vida me atesora o lo atesoro... Aunque todo lo posible sin definir, acotar ni abarcar pudiera ser parte de mí y dar forma a lo que comparto.

Deseo arroja…
Entradas recientes

VISITA

En Trascendencia nada es lo que parece. Los trascendidos son entes de largas piernas y sienes hundidas. Se aparean con frecuencia sin placer, sin fijarse en si lo hacen con el otro sexo o con el suyo propio, aunque solo tienen orgasmos internos cuando piensan. Su horario de pensar coincide con auroras y atardeceres. Son los momentos sin palabras, de gemidos ahogados y sinuosos movimientos en calma. De noche hablan sin escucharse. De día meditan sin conclusiones, incluso lo hacen mientras se aparean.

Los niños trascendidos son redondos, como pelotas con granos. Ingieren el alimento con tubos hechos de bambú y son conducidos a la escuela rodando por los carriles habilitados para ello, uno por calle, dos por avenida y un riel por camino del que cuelgan bolsas adaptadas para la ocasión.

Los trascendidos nunca dejan de caminar, incluso mientras comen, hablan, se aparean, meditan o llegan al orgasmo. Esas cinco actividades son toda su vida y quizá expliquen la compleja y rá…

EN EL AIRE

Es un tópico decir que una de las facetas que uno visita cuando viaja por la India es la de los aromas, pero los tópicos, si se les desguarnece de las oscuras capas exteriores, ocultan verdades suculentas.

Todos los sentidos se ven agredidos cuando uno se sumerge en el subcontinente. Agredidos con agrado y con lo contrario, pero si uno sabe o puede dejar que los sentidos vivan su propia vida inocente, reconocerá en esa agresión qué es, qué fue y qué será el mundo.

El olor a especias es la principal fuente de luz aromática que allí se produce, y se combina con la obsesión por la limpieza, reflejada en el arreglo personal de los humanos inabarcables en número que pululan (nunca dejan de estar en movimiento) por campos y urbes, y se mezcla con los olores del deshecho que la vista se acostumbra a apreciar por muchos lugares.

La dimensión aromática de la India tiene un poder que semeja dar cuerpo a lo que un occidental llamaría desorden, aun comprendiendo que es otro orden,…

EL MAL NUNCA ES ORIGEN, SIEMPRE LLEGA DESPUÉS

No, no me interesa (no remueve las fibras del deseo) la actualidad según la cuentan. Siempre igualdades parciales, siempre separatismos excluyentes. 

No. Separemos lo cálido, lo cualitativo. Igualemos a todos, al menos como posibilidad.

Y, como efecto de todo ello, equilibremos parcialmente y separemos suavemente, como en una relación erótica tan llena de confianza como de curiosidad.

Lo imposible es el único horizonte cuya radicalidad dibuja la línea hacia la que tender.

(en la imagen el lago Titicaca al amanecer)

ACERCAMIENTO

Un pequeño fragmento de un objeto puede contener el mundo. De ese modo se cumple la vocación poética de cosas y palabras.

Es el caso de lo que la imagen de más abajo ofrece. Un fragmento imperfecto de una imperfecta y antigua escultura de un buda. En el bruñido ataque del tiempo a su superficie se encuentra un colorido para el que no fue moldeado el metal que la constituye. En el invento del hueco de la uña aparece la sugerencia de una corporeidad contraria a su realidad. En el delicado y eterno apoyarse en el muslo de la adornada extremidad aparece una posibilidad de felicidad terrenal y espiritual que, aun representando una concreta forma de estar en el mundo, es la plasmación de un anhelo universal que existe desde que creemos ser alguien y convivimos unos con otros en un deseo de armonía que nos iguala tanto como separa nuestras presencias unas de otras.

En el creer que esa mano es humana, e incluso divina, hay todo un recorrido histórico que conduce desde nuestros o…

CEGUERA

La ceguera del viajero es inevitable, quizá sea necesaria para poder apreciar las maravillas del viaje, pero es algo contra lo que luchar, algo que vencer para poder conocer lo que se visita y el contexto en que se enmarca.

La ceguera del viajero convierte su mirada, sus sentidos, en una visión filtrada por la expectativa, el deseo de que el prejuicio se cumpla y la anulación de la visión periférica, de todo aquello que no encaje en su morboso afán de ser feliz por estar situado fuera de su habitual contexto inevitablemente rutinario.

Agra (el lugar que contiene uno de esos mitos construidos que todavía hoy se mantienen incólumes, el Taj Mahal) es una ciudad desastrada que incluye, o rodea, o da la espalda, o enmarca decadentemente, algunas de las maravillas humanas que se pueden encontrar por el mundo. Y no solo es la imponente tumba que parece amanecer con el sol cada mañana junto al río Yamuna, sino otros lugares del pasado que tienen un hermoso presente, como su antig…

LA RUEDA SIGUE GIRANDO

Uno cruza medio mundo porque la curiosidad forma parte de lo que uno es o desea ser, porque siempre sintió que su cuerpo, o lo que sea aquello que pueda definirlo a uno, contiene una inquietud infinita que parece poder ser colmada con el acercamiento a lo otro, a cualquier lo otro que le ha llamado a lo largo de su vida y que desea apurar a sabiendas de que sea imposible, de que nunca podrá ser colmado el deseo mientras la muerte se acerca irremisiblemente con su sonrisa amable y atractivamente temible.

En uno de esos lugares a los que uno se acerca por tantas sinrazones como posee la propia evolución del humano y su inquietud creativa o inane, se encuentra con que el sueño que soñó y le impulsó a moverse hacia la lejanía, es un sueño de cercanía que nada tiene que ver con el posible exotismo del lugar al que se desplaza.

El viajero ha tenido la fortuna de mover sus pasos curiosos por las lomas del británico Yorkshire en algún momento pasado de su existencia, de disfru…