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LO OCULTO

Cementerios antiguos y modernos. Europeos, americanos, africanos… Todos ellos ocultan la podredumbre como destino, todos ofrecen el recordatorio de quienes estuvieron para que los vivos puedan consolarse con un olvido reconvertido en ornato.

La religión parece darles forma aunque no sea así, aunque sea el inaprehensible espíritu quien moldee sus superficies acuñadas en tan variadas formas.

El ángel vigila que la pasión nunca deje de actuar en vivos y muertos. No hace nada, no dice. Mira.

AIRE

Desde la ventana de mi habitación contemplaba el París que todos identificamos, esa antigua asociación urbana de civilización, aspiración a la convivencia, algo de belleza racional y un toque de recuerdo de lo natural, todo ello aderezado por el paso del tiempo. Proust no andaba lejos, pero tampoco Monet, ni Gide, ni Van Gogh, ni Céline, ni incluso Ovidio.
Los ojos de hoy saben ver con más precisión difusa que los que se asomaban a aquella ventana, como si la imprecisión de la fotografía reflejara la intensidad del joven maduro que se asomaba a ella y que no le permitía abarcar, aunque sí sentir, todas las implicaciones de aquellas casas y aquel invierno urbano de una ciudad que fue centro del mundo, que lo pretendió, lo consiguió y lo olvidó sin desearlo.
En aquellos ojos había tanta vida que era capaz, sin aspirar a ello, de recuperar la inocencia de la infancia, la capacidad de crecer sin límite y la ceguera ante la muerte segura, invisible entonces.
El sentido del recuerdo eterno que…

DESEO

Una de las causas de dedicarme a escribir y fotografiar, aparte de mi curiosidad e interés por la vida y por la muerte y el afán por comunicarlo, es ser apreciado, denostado, querido, criticado, olvidado o recordado por lo que escribo y expongo.

Deseo que no sea lo importante, en mi caso, para los otros, si he nacido en Rumanía o Paraguay, si me llamo José o Alfonso, si soy solitario o bullanguero, si hablo diversas lenguas o una a medias, si la belleza me puede o yo puedo con ella, si sé cocinar o me disgusta el hígado, si soy friolero o caluroso, si el amor me ha visitado o yo a él, si me asusta más la ceguera o la sordera, si he aprovechado las oportunidades o no he sabido echarme en los brazos de la fortuna, si sé leer o miro letras, si la luz es mi anhelo o aspiro a lo negro, si juzgo o prejuzgo, si el regalo de la vida me atesora o lo atesoro... Aunque todo lo posible sin definir, acotar ni abarcar pudiera ser parte de mí y dar forma a lo que comparto.

Deseo arroja…

VISITA

En Trascendencia nada es lo que parece. Los trascendidos son entes de largas piernas y sienes hundidas. Se aparean con frecuencia sin placer, sin fijarse en si lo hacen con el otro sexo o con el suyo propio, aunque solo tienen orgasmos internos cuando piensan. Su horario de pensar coincide con auroras y atardeceres. Son los momentos sin palabras, de gemidos ahogados y sinuosos movimientos en calma. De noche hablan sin escucharse. De día meditan sin conclusiones, incluso lo hacen mientras se aparean.

Los niños trascendidos son redondos, como pelotas con granos. Ingieren el alimento con tubos hechos de bambú y son conducidos a la escuela rodando por los carriles habilitados para ello, uno por calle, dos por avenida y un riel por camino del que cuelgan bolsas adaptadas para la ocasión.

Los trascendidos nunca dejan de caminar, incluso mientras comen, hablan, se aparean, meditan o llegan al orgasmo. Esas cinco actividades son toda su vida y quizá expliquen la compleja y rá…

EN EL AIRE

Es un tópico decir que una de las facetas que uno visita cuando viaja por la India es la de los aromas, pero los tópicos, si se les desguarnece de las oscuras capas exteriores, ocultan verdades suculentas.

Todos los sentidos se ven agredidos cuando uno se sumerge en el subcontinente. Agredidos con agrado y con lo contrario, pero si uno sabe o puede dejar que los sentidos vivan su propia vida inocente, reconocerá en esa agresión qué es, qué fue y qué será el mundo.

El olor a especias es la principal fuente de luz aromática que allí se produce, y se combina con la obsesión por la limpieza, reflejada en el arreglo personal de los humanos inabarcables en número que pululan (nunca dejan de estar en movimiento) por campos y urbes, y se mezcla con los olores del deshecho que la vista se acostumbra a apreciar por muchos lugares.

La dimensión aromática de la India tiene un poder que semeja dar cuerpo a lo que un occidental llamaría desorden, aun comprendiendo que es otro orden,…

EL MAL NUNCA ES ORIGEN, SIEMPRE LLEGA DESPUÉS

No, no me interesa (no remueve las fibras del deseo) la actualidad según la cuentan. Siempre igualdades parciales, siempre separatismos excluyentes. 

No. Separemos lo cálido, lo cualitativo. Igualemos a todos, al menos como posibilidad.

Y, como efecto de todo ello, equilibremos parcialmente y separemos suavemente, como en una relación erótica tan llena de confianza como de curiosidad.

Lo imposible es el único horizonte cuya radicalidad dibuja la línea hacia la que tender.

(en la imagen el lago Titicaca al amanecer)