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Mostrando entradas de octubre, 2023

EL LIBRO DE LAS EMOCIONES (22)

                                                             VIGÉSIMO PRIMERA EMOCIÓN   CON QUINCE AÑOS     Era la primera vez que iba a asistir a clase fuera del colegio, de mi colegio. Era la primera vez que cogía el autobús para llegar hasta el lugar en el que asistiría a clase. Era la primera vez que entraba en unas clases que no estaban en un enorme edificio cerca de mi casa con un patio inmenso y aislado del resto del mundo. Era la primera vez que subía a un piso a recibir clase. Era la primera vez que iba a compartir mis estudios con chicas. Era la primera vez que había elegido yo el lugar y no mis padres. Era la primera vez que había elegido yo lo que estudiar y no un sistema externo. Era la primera vez en que, creyendo ser alguien, estaba obligado a serlo. Era la primera vez que todos los compañeros, y ellas por descontado, eran nuevos, aunque no llegaran a serlo por la inmediatez que supone la juventud. Era la primera vez que conocí que existía una primera vez.

EL LIBRO DE LAS EMOCIONES (21)

     VIGÉSIMA EMOCIÓN El mundo de la tecnología cuando yo era niño se reducía para mí a tres máquinas emocionantes. Dos de ellas estaban en la tienda de ultramarinos, la tercera en la mercería. Y hay que ver qué palabras tengo que usar: mercería, ultramarinos, tan antiguas y analógicas como eran las tres máquinas que me emocionaban. En la mercería había muchas mujeres, tanto clientas, entre ellas mi madre, como dependientas; y había muchas cosas, sobre todo cosas pequeñas, como botones o cintas de todas clases y colores, pero para mí, superpuesto a todo aquel laberinto de cosas, había un rincón que siempre me parecía oscuro en el que trabajaba la mujer que recosía las medias, y allí estaba la máquina mágica que le permitía hacerlo: un simple cilindro con una bombilla dentro sobre el que ella extendía la media dañada y cosía con pulcritud y detallismo el pequeño accidente. Sí, Raúl, tan sencillo como eso era mi máquina emocionante, pero a mí me parecía un invento que abría una puerta d