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Mostrando entradas de agosto, 2014

CALLEJUELAS

He perdido muchas veces mi habitual racionalidad paseando por estrechos callejones en pueblos y ciudades, pequeñas calles que ocultan el secreto de su origen y no muestran que exista un fin. Se puede intentar pertenecer a ellos mientras se camina para poder descubrir su secreto o para llegar a la conclusión de que el secreto mismo de la vida, de su permanencia y su inestabilidad se encuentra en la inclinación u horizontalidad de su existencia, la que siempre da vueltas y revueltas. Los callejones y las callejuelas son como ancianos juguetones que aparentan haber perdido la memoria y conservan, en cambio, en cada grieta, atisbos de lo que fue, de lo que es y de lo que será la propia vida y la que generamos entre todos, los que se asoman a los callejones y los que prefieren negarlos, eso que es la auténtica vida, la que formamos en conjunto por mucho que no paremos de despreciarnos; eso que una mujer tradicional asomaba en su curiosidad a la ventana de la callejuela para poder seguir res…

UNA CASA PARA TODOS

Hace unos días leí con tristeza la noticia de que los indígenas que viven en uno de los pueblos de la costa norte panameña, perteneciente a la comarca de Guna Yala, se veían obligados a abandonarlo debido a que el mar lo inundaba. En Panamá existen cuatro comarcas autónomas administradas por tres pueblos indígenas diferentes. En la costa caribeña que linda con Colombia y en más de trescientas islas cercanas a la misma se encuentra la comarca Guna Yala, territorio del pueblo Guna. La mayoría de sus 35.000 habitantes están asentados de forma diseminada en una pequeña parte de esas islas y viven de la pesca y el turismo. Cuando hace algunos años tuve la oportunidad de trabajar en Panamá también la tuve de visitar esa comarca y a sus gentes. Allí se quedó prendida parte de mi capacidad de asombro y disfrute de la vida, entre aquellos hombres y mujeres pequeños y fuertes, amables y severos, sencillos e inundados de complejas tradiciones e intensos colores; en las aguas límpidas de sus playas…

LA CUMBRE DE LA ESCULTURA

Quizá el artista no sea sino un profeta que descubrió hace muchas décadas la incertidumbre que subyace bajo el aparente triunfo de la razón, y que atisbó el potencial para la masacre que hoy conocemos tan bien. Mark Rothko (1943)



No creo en cumbres respecto a nada de lo que existe o ha existido, más creo en la continuidad de cordilleras, valles y llanuras; pero cuando uno se encuentra en su camino un monte singular y tremendamente elevado entre valles se convierte en una evidencia que no se puede negar por mor del realismo y la búsqueda de la verdad. Cuando Fidias esculpió y pintó en la antigua Atenas las esculturas del Partenón que marcaron al mundo durante milenios, estaba prefigurando al artista que, con casi noventa años, nos abandonó hace cuatro siglos y medio, Miguel Angel Buonarroti. Él, a su vez, como si estuviera agradecido por el hecho de que la Historia, de que el Arte, le buscara y le ofreciera toda su potencia, legó al mundo una obra que aún hoy, incluso de manera extraña y…