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Mostrando entradas de marzo, 2015

ROSTROS

NADIE

El sinsentido da por supuesto que existe un sentido. A primera vista todo lo que niega existe porque hay un concepto previo que afirma. Esto sería tanto como afirmar, a su vez, que la muerte solo existe porque hay vida ¿pero no sería posible pensar que existe la vida porque es la negación de la muerte? ¿Fue gracias a esa negación que un día los materiales primigenios se unieron de forma misteriosa para dar a luz la vida en esa sopa biológica que contenía en potencia todos los seres que hoy estamos vivos y, aún más, la inextricable relación que nos une y nos hace interdependientes frente a la muerte futura gracias a toda la vida y la muerte que nos precedió? Hoy se producen actos que aparentan ser un sinsentido, como si los que los cometen partieran de algo que diera un sentido a sus acciones. El último delirio de quienes cometen esos actos ha sido la destrucción de Nimrud en Iraq, un lugar arqueológico, saqueado con aparente respeto desde hace décadas por propios y extraños, que perten…

LA INESPERADA VIRTUD DE LA CREATIVIDAD

La fantasía, el compromiso con la creación y la inevitabilidad de la misma en quienes se entregan a ella, pueden unir lo aparentemente desunido, lo que parece dirigirse a regiones de la sensibilidad muy diferentes entre sí, aunque unidas por ese profundizar y trascender las sensaciones que es lo que da cuerpo a la propia sensibilidad, lo que la hace crecer sin fin e intensificarse para gozo y destino de quienes la promueven y desean transitar a lo largo de sus vidas. De esa manera, se unen en mi mente dos películas recientes con sus técnicas, facetas, apuestas y fines aparentemente muy alejados entre sí: Birdman y Boyhood. Los curiosos títulos tienen en común apelar a referencias de los posibles espectadores a aventuras ya contadas y personajes conocidos: un héroe de cómic del presente/futuro y un aventurero medieval ladrón y justiciero. El brillante ejercicio narrativo de una, Birdman, parece contraponerse a la sencillez del transcurrir del tiempo en la otra, Boyhood. Pero… (y en este c…