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MOVER(SE)




Entre estas dos imágenes de la misma escultura solo existe la diferencia de que el fotógrafo (el que suscribe) se ha desplazado a su alrededor un octavo de circunferencia. No quiero entrar aquí en si la escultura gusta o no, pueda ser considerada arte o no y otras consideraciones posibles, sino que quiero poner el acento en la genialidad del artista (Jean Tinguely) al ofrecernos, en una pequeña obra realizada con escasos elementos, la plasmación de la apariencia y la variedad de lo que solemos llamar realidad; unas posibilidades que las fotografías, realizadas con un intervalo de unos pocos segundos entre sí, quieren mostrar.
Quedarnos con una única versión de percepciones, sensaciones o pensamientos puede resultar empobrecedor; solo un pequeño esfuerzo, como el de desplazarse menos de un metro, puede enriquecer nuestras vidas, puede despertar la imaginación, aparentar que existe respuesta a una pregunta y provocar la llegada de nuevas preguntas que abren el transcurrir de la vida.
Se hace necesario mover los pies y dejar libre la mente para poder acceder a otras calidades que las que proporcionan las primeras evidencias. Una predisposición y una acción que abren el mundo de la crítica y el de la relación entre la apariencia y la posible realidad, algo no tan evidente como parece en principio y que provoca que el mundo de la creatividad se expanda en favor de una existencia que podría ser mejor.

Comentarios

  1. La perspectiva es la madre se cada paso en nuestras vidas. Ella nos hace apreciar, ignorar, deslizar-nos o esquivar lo que no percibimos como quizá debería


    Te dejo mi abrazo vestido de siete con alas en la palabra.

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  2. Tienes razón en que hay que mover los pies para mirar. Nos hemos acostumbrado a mirar en linea los escaparates y las vistas desde los transportes y necesitamos entrenar la vista en otros ángulos.

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    Respuestas
    1. Sí, amigo Carlos, hay que entrenarse en no ver ña realidad como aparenta y se nos ofrece interesadamente.

      Gracias y saludos.

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