Lo sensible humano se podría definir como la relación que tiene nuestra realidad con el mundo, con los demás seres vivos, con los de nuestra especie, con las realidades pretendidamente inanimadas, con el aire que nos mantiene vivos, la tierra que nos sustenta y el agua que nos alimenta. Hasta aquí lo sensible se revela como una categoría que tenemos en común con el resto de seres vivos. Pero en nuestro caso, el humano, parece haber además algo especial, nuestra mente, esa materia que es capaz, a través del lenguaje, de dar forma a cualquier realidad posible hasta el punto de reinventarla o aparentar que es capaz de crear nuevas realidades. Transformamos lo sensible en sensibilidad gracias a nuestra mente, a la capacidad de simbolización que el lenguaje y la escritura nos ofrecen, y a esa incesante capacidad constructiva (y destructiva) que poseemos y que ha cambiado la faz de la Tierra. Y la sensibilidad, anclada en lo sensible, se desarrolla en nuestra mente sin dar la esp...
Muy bueno tu 'foto-blog'.
ResponderEliminarMuchas gracias, Blas. Un pequeño resumen de mi viaje más reciente.
ResponderEliminarQue maravilla, Trans!!!!!!!!!Ese juego de luces y sombras, esas piedras "vivas".
ResponderEliminarSaludos
Sí, Igoa, allí estaban, vivas, entre Salamanca y Tras Os Montes.
ResponderEliminarGracias y saludos.
Portugal ha sido mi lugar de vacaciones preferido durante años. Lo adoro. Sencillamente porque es como estar en casa y tenemos mucho que aprender de los vecinos. Y solo por curiosidad, de momento "Kizomba". Mira si quieres videos de como se baila en Youtube y disfruta, mientras yo disfruto con esas fotos estupendas de la frontera que no existe. Obrigado
ResponderEliminarCoincidimos, amigo Carlos, en que en Portugal siempre se está como en casa y con algunas mejoras respecto a nuestra parte de la península.
ResponderEliminarGracias y saludos.