Los humanos sentimos la necesidad de la renovación, del cambio, y luchamos para ello con la permanencia y la tradición. Todas las civilizaciones han seguido el camino de la renovación y del cambio salvo, quizá, la antigua civilización egipcia, que se mantuvo durante casi tres mil años fiel a sí misma, y la antigua civilización china que hizo lo propio durante casi dos milenios. Entre otras edificaciones, las catedrales medievales europeas son un buen ejemplo de esas inclinación y realidad humanas en un momento de la Historia especialmente constructivo, el momento en que la ciudad toma cuerpo y pasa a ser referencia ineludible de la vida en sociedad. La catedral se convierte en causa y consecuencia del desarrollo urbanístico en la Baja Edad Media. El afán de renovación de los humanos se encuentra bien reflejado en las decisiones que se tomaron en las ciudades respecto a las catedrales existentes. En Burgos, un ejemplo entre otros, se optó por destruir la antigua catedral ro...










Maravillosas fotografías de una hermosa ciudad por su historia y su pueblo.
ResponderEliminarSí, Rita, una de las ciudades más extraordinarias que existen. Un lugar inolvidable casi imprescindible de visitar.
ResponderEliminarGraacias y saludos.
Si, realmente para conocer la historia de la humanidad reciente hay que conocerla. Incluso esquivando tarados mentales. Estupendo reportaje y dificil escoger imágenes con todo lo que ofrece esa joya.
ResponderEliminarAmigo 'trassssss....' has hecho un recorrido con tus bonitas fotografías por una ciudad convulsa, a veces, complicada. La culpa no es de la ciudad es de la insensatez.
ResponderEliminarUn abrazo, joven.
Sí, Carlos, es difícil escoger imágenes de una ciudad tan rica en contrastes, en pura vida, en historia y presente. Se hace necesario conocerla e ineludible disfrutarla.
ResponderEliminarGracias y saludos.
Sí, Blas, una ciudad complicada que ofrece una riqueza vital como pocas que yo haya conocido. Esperemos que la insensatez no apague su vida.
ResponderEliminarGracias y saludos.
Y ahora con un mendrugo que le pone rejas y la saca del mundo real condenandola a la oscuridad. ¿Como vamos a ir a hacer fotos con estos mimbres?.
ResponderEliminarSí, Carlos, cada día los mimbres parecen estrecharse y oscurecerse más. Ojalá que la convivencia mundial empiece a asomar la cabeza.
ResponderEliminarGracias y saludos.
Es una de mis favoritas! Y, ademas, la musica sufi que te embriaga y la danza de los derviches anclados en su centro y girando sin parar
ResponderEliminarSaludos
Sí, Igoa, una de las ciudades más atractivas del mundo sin poder definir por qué. Allí parece existir todo y moverse todo.
EliminarGracias y saludos.
Gracias por estas magníficas fotos de una ciudad que pateé, fotografié y gocé unos días de hace ya unos cuantos años, vivo todo ello en la memoria. Me has trasladado, me has hecho colocarme de inmediato en cada instantánea para asumirla, me has hecho volver a sentir la efervescencia de una metrópolis diversa, magnética y única. Un abrazo, Alfonso.
ResponderEliminarTodo lo que dices, amigo Teo, se corresponde con esa ciudad diversa, magnética y única. recuerdo aquí una visita inolvidable, unos días que Estambul convirtió en únicos e imborrables. Muchas gracias.
EliminarBellísimas fotos que reflejan un viaje, un sentir, un fluir continuo, tradiciones en conjunción con la modernidad y todo, todo, de tu mano hasta el atardecer...
ResponderEliminarHermoso