Comenzaré sin más preámbulos diciendo que he vuelto a ver 8½ (Otto e mezzo), dirigida por Federico Fellini en 1963, y que puedo afirmar sin rubor que se ha quedado vieja. Si el amable lector desea continuar leyendo descubrirá lo que contiene una afirmación como esa en estos tiempos y lugares que nos recorren sin horizonte, en una planicie confusa llena de montículos virtuales que no resultan atractivos para ser escalados. La gran película de Fellini se ha quedado vieja como lo está, por poner un ejemplo señero, la obra de Caravaggio, con una presencia tan fulgurante y potente que el tiempo y el cambio transcurridos desde su creación, la de Caravaggio y la de Fellini, no permiten digerir como obras que afirman y transgreden sus propios momentos y convocan un clasicismo que no buscaron. Hay obras, como las que estoy, precisamente, convocando aquí, que nos permiten afirmar que el progreso es solo una entelequia interesada, una falacia que pretende enfren...
Maravillosas fotografías de una hermosa ciudad por su historia y su pueblo.
ResponderEliminarSí, Rita, una de las ciudades más extraordinarias que existen. Un lugar inolvidable casi imprescindible de visitar.
ResponderEliminarGraacias y saludos.
Si, realmente para conocer la historia de la humanidad reciente hay que conocerla. Incluso esquivando tarados mentales. Estupendo reportaje y dificil escoger imágenes con todo lo que ofrece esa joya.
ResponderEliminarAmigo 'trassssss....' has hecho un recorrido con tus bonitas fotografías por una ciudad convulsa, a veces, complicada. La culpa no es de la ciudad es de la insensatez.
ResponderEliminarUn abrazo, joven.
Sí, Carlos, es difícil escoger imágenes de una ciudad tan rica en contrastes, en pura vida, en historia y presente. Se hace necesario conocerla e ineludible disfrutarla.
ResponderEliminarGracias y saludos.
Sí, Blas, una ciudad complicada que ofrece una riqueza vital como pocas que yo haya conocido. Esperemos que la insensatez no apague su vida.
ResponderEliminarGracias y saludos.
Y ahora con un mendrugo que le pone rejas y la saca del mundo real condenandola a la oscuridad. ¿Como vamos a ir a hacer fotos con estos mimbres?.
ResponderEliminarSí, Carlos, cada día los mimbres parecen estrecharse y oscurecerse más. Ojalá que la convivencia mundial empiece a asomar la cabeza.
ResponderEliminarGracias y saludos.
Es una de mis favoritas! Y, ademas, la musica sufi que te embriaga y la danza de los derviches anclados en su centro y girando sin parar
ResponderEliminarSaludos
Sí, Igoa, una de las ciudades más atractivas del mundo sin poder definir por qué. Allí parece existir todo y moverse todo.
EliminarGracias y saludos.
Gracias por estas magníficas fotos de una ciudad que pateé, fotografié y gocé unos días de hace ya unos cuantos años, vivo todo ello en la memoria. Me has trasladado, me has hecho colocarme de inmediato en cada instantánea para asumirla, me has hecho volver a sentir la efervescencia de una metrópolis diversa, magnética y única. Un abrazo, Alfonso.
ResponderEliminarTodo lo que dices, amigo Teo, se corresponde con esa ciudad diversa, magnética y única. recuerdo aquí una visita inolvidable, unos días que Estambul convirtió en únicos e imborrables. Muchas gracias.
EliminarBellísimas fotos que reflejan un viaje, un sentir, un fluir continuo, tradiciones en conjunción con la modernidad y todo, todo, de tu mano hasta el atardecer...
ResponderEliminarHermoso