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PAPELES PÓSTUMOS DE "ROJO" (LVIII)


 

 

No he podido, o sabido, encontrar otra forma de hacer pública mi penúltima novela que publicarla por entregas aquí.

Eso voy a hacer en los próximos días, un fragmento por día, en paralelo a mi página de Facebook:

https://www.facebook.com/independiente.trashumante

Su título es:

PAPELES PÓSTUMOS DE “ROJO” (copyright Alfonso Blanco Martín)

 

 (Quien desee tenerla y leerla completa, no tiene más que escribirme a trasindependiente@gmail.com, o por “messenger” en Facebook, y por 10 euros (gastos de envío incluidos) se la imprimiré y se la enviaré dedicada por correo)



***

 

16
 
 
GRACIAS
 
 
a todos. A los que me habéis querido y he correspondido, a los que no lo habéis hecho, a los que he querido y me habéis correspondido, a los que no lo habéis hecho. Todos vosotros habéis convertido mi vida en una tarea llevadera, interesante, variada, simpática y sufriente. A los que me habéis despreciado porque me habéis hecho fuerte y libre. A los que he despreciado, porque me habéis hecho humilde y débil. A los que me habéis atraído y he podido tocar porque habéis acercado mis sentidos a la muerte; a los que me habéis atraído y sólo he podido palpar con la mirada porque me habéis hecho profundizar en el sentido de la belleza. A mis queridos y cada día más añorados progenitores porque habéis dado paso a estos días que os traen a mi memoria. A mis antepasados en línea directa porque habéis dotado a mis sentidos de razón; a mis indirectos antepasados porque habéis dotado a mi razón de sentido. A los pintores y escultores que habéis punteado la vida, a veces, a ratos, con (de) objetos en los que reconocer lo mejor y lo peor de mí mismo, lo mejor y lo peor de otras vidas, objetos en los que mis sentidos e ideas se expandían en libertad o se sentían naufragar. A los arquitectos que habéis cobijado mis sensaciones y pensamientos de tal forma que les habéis proporcionado intensidad o habéis reducido su inanidad. A los músicos, tan queridos, que habéis llenado el tiempo de construcciones impalpables, de refugios, de provocación, de compañía que escucha y ofrece alternativa al transcurrir de la vida. A los poetas que me habéis concedido el acercamiento a la verdad. A los pensadores que habéis entretenido mi vida llenándola de caminos por recorrer. A los narradores de historias que habéis abierto y cerrado puertas que comunicaban con estancias donde se abrían y cerraban nuevas puertas que, algunas veces, daban paso a estancias ya conocidas. A los que me habéis escuchado y a los que no lo habéis hecho, a los que he escuchado y a los que no lo he hecho, porque hemos contribuido juntos a la red impalpable de palabras que cubre la tierra, como si fuera una atmósfera de humanidad que consiente la vida. A los que habéis sonreído conmigo. A los que habéis provocado mi sonrisa. A los que habéis llorado conmigo. A los que habéis provocado mi llanto. A los que habéis caminado conmigo. A los que he podido acompañar en su camino. Gracias. 
 
 
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Terminar proporciona tranquilidad, ¿qué es terminar?
 
 
(Continuará)

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